VOLUNTAD Y SOLIDARIDAD: Merendero del barrio San Marcos da de comer a más de 50 familias con aportes voluntarios - Defensoría de Pueblo de la Ciudad de Posadas
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VOLUNTAD Y SOLIDARIDAD: Merendero del barrio San Marcos da de comer a más de 50 familias con aportes voluntarios

POSADAS. El merendero María Auxiliadora del barrio San Marcos ofrece merienda y almuerzo a más de 50 familias con la ayuda solidaria de vecinos de la ciudad que realizan aportes voluntarios y anónimos. El gobierno provincial aporta una caja de leche y una de azúcar por mes.

«Solamente niños son más de 200, y para el almuerzo las familias buscan la comida y llevan para comer en sus casas. Esto es una suma de buenas voluntades donde mi familia es solamente una parte de la cadena, acá en casa se cocina y es el espacio donde vienen los niños. Pero hay gente que dona la mercadería, hay una persona que pide y va a buscar por los negocios, hasta la heladera que tenemos y el freezer son donación», contó María, responsable del comedor.

Consultada sobre la ayuda del Estado, dijo que le llevan un paquete de azúcar y una caja de leche por mes.

«Pedimos ayuda pero nos dijeron que lo que nos están dando ya es suficiente. Así que no pedimos más. Pero necesitamos mucha ayuda, siempre nos falta mercadería y necesitamos mejorar las instalaciones de la cocina, al menos ampliar un poco el techo para no estar bajo el sol», contó la mujer.

El defensor del pueblo de la ciudad de Posadas, Alberto Penayo, visitó las instalaciones del merendero y dialogó con sus protagonistas, tomando conocimiento de la situación y del trabajo que se realiza.

«Esta gente hace un trabajo extraordinario con el único objetivo de ayudar al prójimo, sin buscar reconocimiento ni rédito alguno. Son posadeños como tantos atros que dan sin esperar nada a cambio.

En un momento tan difícil en el que muchas familias están sin trabajo y las necesidades básicas están insatisfechas, el rol de estas personas en los barrios es fundamental. Considero que sería justo que el Estado se comprometa un poco más con ellos», expresó.

La historia del merendero nació en el corazón de una persona quien luego de sufrir un incidente salud y sobrevivir, decidió iniciar una actividad solidaria en gratitud a Dios.

«Este hombre ya no se encuentra entre nosotros, pero la obra que él inició sigue adelante cumpliendo con su sueño que era que a los niños no les falte un plato de comida en la mesa», contó María.